Ya comentado en otro post, cada día quedan menos pinos en nuestra querida "roca".
Hoy le ha tocado el turno a un compañero de mi vida, había crecido junto a mí, fué testigo de mis juegos infantiles.
El urbanismo tiene esas exigencias, sus 50 y tantos años, no han sido suficientes para su indulto.
El recuerdo de momentos inolvidables, a su sombra, permanecerá en el tiempo.