En estos tiempos tan tórridos que corren, no podemos dejar de añorar aquellas sombras de nuestros pinos junto al mar.
Los venidos de fuera, saben de ellos y les han inspirado multitud de imágenes, cuadros, momentos inolvidables al fin.
¿Quienes somos nosotros para no prestarles la atención que merecen?